Haldex | Why customers may wish to pay more, rather than less, for friction materials
A person wearing gloves holding a disc

Por qué los clientes querrían pagar más, y no menos, por el material de fricción.

23 May, 2023

En tiempos normales, es natural que los clientes quieran reducir gastos. Por ello, actualmente, cuando el aumento de precios de los combustibles, el gas, la electricidad y los productos alimentarios son motivo de preocupación para personas y negocios de toda Europa, algunos operadores de vehículos industriales podrían verse tentados a recortar costes aún más. 

Haldex ofrece una gama de productos que se adapta a todo tipo de clientes. Pueden buscar piezas en el catálogo de productos y en la guía Trailer Application Guide en www.haldex.com.

Haldex suministra a través de una red de distribuidores material de fricción (pastillas de freno y zapatas), pinzas de freno y conjuntos para ejes nuevos elaborados por fabricantes de equipos originales, así como material de sustitución para ellos y para el mercado independiente de piezas de recambio.

Entre otros productos, los clientes pueden encontrar material de fricción de la marca Haldex para utilizar en los frenos Haldex. No es ningún secreto que estos materiales de fricción se encuentren probablemente en el extremo más costoso. Este es particularmente el caso si se comparan con materiales adaptables de marcas inferiores. Podemos entonces preguntarnos: ¿Por qué deberían pagar más, especialmente en este momento?

Lo que quizás no sepan estos clientes es que años antes de que los materiales lleguen al mercado, Haldex los evalúa mediante una rigurosa serie de pruebas tanto en carretera como fuera de ella. Estas pruebas exceden con creces los requisitos legales mínimos del reglamento UNECE R90, y tienen por objeto garantizar que el material satisfaga las necesidades de los clientes en cuanto a rendimiento, durabilidad y fiabilidad para cada configuración de ruedas en casi todas las operaciones posibles.

El camino hasta obtener un nuevo material de fricción es largo. Una vez preseleccionados los productos y examinado rigurosamente el proveedor para comprobar su alto nivel de calidad, comienzan los ensayos en un banco de pruebas estático con los requisitos legales. Los materiales que no superan la primera prueba no siguen adelante. Los que pasan se someten a un ensayo de fisuras del disco de freno. Jonas Benson, director de pruebas y homologación de vehículos, afirma: «Ciertos materiales de fricción pueden ser agresivos para los discos», y si el disco se rompe, la reparación será costosa para el cliente, por lo que se rechaza cualquier material que dañe a los discos.

Los materiales que superan el ensayo pasan a ser evaluados en pruebas normalizadas ISO para especificaciones globales de rendimiento y desgaste. Seguidamente se realizan pruebas de descenso alpino. Y añade: «Si conduces descendiendo de manera no adecuada en los Alpes, los discos pueden calentarse hasta 900 °C, dependiendo del tamaño de los discos».

Una vez superado el ensayo de fisuras, se prueban los frenos sobre el terreno. Haldex elije diferentes situaciones de conducción para calcular el impacto en el material. Se intenta utilizar el material en la gama más amplia de aplicaciones posibles, desde usos muy difíciles fuera de carretera a usos de larga distancia en carretera. El objetivo es encontrar y poner a prueba las situaciones más complicadas. 

Fredrik Rennstam, director de ingeniería de aplicaciones y asistencia técnica de Haldex, agrega: «Lo que más tiempo lleva es evaluar el impacto de las condiciones ambientales. Un año es demasiado poco; la mayoría del material de fricción no tiene ningún problema de superar el año en uso; pueden pasar dos años antes de que empecemos a ver signos, por lo que decidimos que el tiempo mínimo para las pruebas sobre el terreno debe ser de dos años, incluyendo dos periodos invernales, que es cuando las condiciones ambientales tienen el mayor impacto».

Los criterios para las pruebas incluyen la integridad mecánica: «No puede haber partes del material de fricción deshaciéndose o con fisuras», afirma Benson. A fin de estimar la tasa de desgaste, se mide el grosor de las pastillas y se compara con la distancia recorrida, aunque una cifra aislada no significa mucho. «Basándose en las condiciones específicas para ese vehículo, evaluamos la tasa de desgaste y recopilamos información sobre distintas condiciones operativas y, entonces, obtenemos un panorama de cómo están funcionando en general», continúa Benson. El equipo examina también copias de los resultados de controles reglamentarios de vehículos de prueba realizados en un banco de rodillos para frenos, que mide el rendimiento de estos. Al mismo tiempo, se hacen entrevistas a los conductores.

Una vez aprobado, se determina la especificación del material de fricción. Rennstam observa que «hay al menos 30 ingredientes diferentes en una pastilla de freno. Como mínimo 30. Y si se cambia alguno, en su relación o en sus propiedades, también se cambia el rendimiento». Cuando Haldex suministra material de fricción para un producto nuevo a proveedores de ejes OEM, estos contratos requerirán referencias concretas del material. Solo valdrán algunos. Las pastillas de freno para equipos originales siempre llevan la marca Haldex.

Por supuesto, no es la única empresa que realiza estas pruebas. Las especificaciones del material de fricción están incluidas en la homologación de tipo del freno. Legalmente, para satisfacer los requisitos del reglamento R13, los proveedores deben llevar a cabo pruebas anuales de conformidad de la producción para garantizar que su material sigue cumpliendo las especificaciones. Esto lo realiza el fabricante de ejes, y cubre las pastillas y las pinzas de freno de Haldex. Además, Benson añade: «Nuestros proveedores de material de fricción tienen también sus propios planes de auditoría. Y si modifican una materia prima, incluso si es la misma, hablamos de ello. Incluso dónde se extrajo la materia prima puede tener un efecto. No cambiamos nada de la receta. No es una receta simple».

Aun siendo el régimen de pruebas tan riguroso, no puede abarcar todas las situaciones operativas posibles, tal como la empresa comprobó hace algunos años, cuando se descubrió que un material de fricción que había salido al mercado tenía, en algunos casos raros de uso extremo, una integridad mecánica demasiado baja. En consecuencia, Haldex respondió invirtiendo en una nueva ronda de pruebas y acabó aprobando un material diferente que posteriormente lanzó al mercado y que ha obtenido un éxito considerable.

A pesar de lo costoso que resulta el programa de pruebas, Haldex continúa supervisando las tendencias del mercado. «Por supuesto que miramos nuevos materiales. En el futuro, los vehículos industriales pueden hacer un uso mucho más importante del frenado regenerativo; podríamos tener un material optimizado para esa posibilidad», afirma Benson. También, el año pasado, como respuesta a requisitos ambientales en los EE.UU., se lanzó un material de fricción sin cobre de clase N destinado a ese país.

En resumen, muchos operadores de vehículos industriales podrán encontrar material de fricción más económico, comparado con las pastillas de freno de Haldex, en el mercado independiente de piezas de recambio. Sin embargo, no deberían ignorar el trabajo adicional realizado para evaluar estos productos de primera línea, en cuanto a la validación del material y a las extensivas pruebas llevadas a cabo. Con su actividad de I+D, Haldex ofrece a los clientes la garantía de que el material de fricción de marca Haldex será seguro, fiable y duradero, y ofrecerá un buen rendimiento durante toda la vida útil del producto. 

El cliente debe decidir si merece la pena prescindir de estas garantías y comprar una alternativa más económica.